La tafeta es un tejido de estructura lisa y tupida, caracterizado por su acabado brillante, su tacto firme y su capacidad de mantener la forma con elegancia. Se fabrica tradicionalmente con seda, aunque hoy en día se encuentra también en versiones de poliéster, nailon, rayón o mezclas de fibras, lo que le brinda distintas calidades y precios. Su nombre proviene del persa taftah, que significa «tejido trenzado», refiriéndose a su trama cerrada y ordenada.
Entre sus propiedades más destacadas se encuentran:
- Acabado y caída: Tiene un brillo sutil y uniforme, sin el exceso de reflejo del satén, y cae con peso y rectitud, sin quedar excesivamente suelta ni rígida. Al moverse, produce un sonido suave y característico llamado «crujido de tafeta», muy apreciado en la alta costura.
- Versatilidad: Se adapta perfectamente a prendas que requieren volumen o definición, como polleras de danza folclórica, vestidos de fiesta, chaquetas, corpiños, así como a cortinas, mantelería y lazos para eventos. Las versiones de poliéster son más resistentes, no se arruinan tanto y son más económicas, mientras que la tafeta de seda es más ligera, transpirable y de mayor calidad.
- Cuidados: La tafeta sintética se lava fácilmente a mano o en ciclo suave, se seca rápido y apenas necesita planchado; la de seda requiere limpieza en seco para no perder su brillo ni deformarse. Además, acepta muy bien el teñido, por lo que se consiguen tonos intensos y vivos como los que viste: verde manzana, lila, fucsia, salmón y muchos más.

